Tratamiento de la obesidad con Acupuntura y Medicina Tradicional China

 

Hablar de la obesidad no es hablar de un problema de estética exclusivamente, la obesidad es un problema de salud que afecta a un, cada vez más importante, número de personas de nuestro entorno.

Es una enfermedad de evolución crónica que es debida a diversas causas, como factores genéticos, psicológicos, socioeconómicos y culturales. El informe 2008 de Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que hay casi 1500 millones de adultos con sobrepeso y como mínimo 500 millones de adultos obesos. Cada año mueren 2.8 millones de adultos por sobrepeso y obesidad. En 2010, más o menos 43 millones de niños menores de 5 años de edad, tenían sobrepeso y obesidad, de estos, 35 millones residen en los países en desarrollo.

España es el país de Europa con mayor tasa de obesidad, ya que afecta a uno de cada cuatro adultos y a uno de cada tres niños. Además, el 60% de los españoles sufren sobrepeso. España es líder europeo en obesidad en adultos aproximándose a Estados Unidos, mientras que en la infantil España tiene la mayor tasa de obesidad del mundo.

La grasa es un componente normal del cuerpo y se encuentra almacenado en el tejido celular subcutáneo. El organismo humano requiere cierta cantidad de grasa corporal para mantenerse saludable y mantener sus funciones de forma normal, pues es importante para regular la temperatura corporal, aportar energía, proteger y aislar a los órganos, así como para producir hormonas (especialmente en la mujer). Por ejemplo, en mujeres que practican deportes de fondo y tienen baja grasa corporal (lo que suele implicar que tiene bajos niveles de estrógenos y progesterona) se produce una Amenorrea.

Funciones de la grasa

  • Convertirse en energía cuando no se han ingerido suficientes carbohidratos y de regula la temperatura corporal.
  • Actúa como capa protectora para algunos órganos que tiene una cubierta adiposa.
  • Genera sustancias que influyen en diversos procesos del organismo como la leptina, que es la responsable de decirle al cerebro cuándo se está saciado y se debe comer menos.
  • Forman parte de la estructura celular, y son especialmente importantes en la membrana celular.
  • Tienen una función reguladora: algunos lípidos forman hormonas como las sexuales o las suprarrenales.
  • Vehiculizan vitaminas y nutrientes esenciales, por lo que son imprescindibles para la absorción de las vitaminas liposolubles (A, D, E y K).
  • Las grasas insaturadas han demostrado ser claves en la reducción del colesterol-LDL y en la reducción del riesgo de enfermedad coronaria y accidentes cerebrovasculares.

La cantidad fisiológica normal de grasa depende de la edad y del sexo. Las variaciones de una persona a otra son grandes, y las mujeres suelen tener más que los hombres. Aunque no hay estándares universales para la cantidad de grasa corporal ideal se recomiendan unos porcentajes de grasa esencial que es la cantidad mínima de grasa que necesitamos para sobrevivir.

Tabla de porcentajes de grasa
MujeresHombre
Normal10-12%.2-4%.
Atletas14-20%6-13%
En forma21-24%.14-17%
Aceptable25-31%.18-25%
Obeso32%26%

El índice de masa corporal (IMC) se calcula dividiendo el peso en kilos entre la estatura en metros elevada al cuadrado. Por ejemplo una persona que pese 80Kg y mida 1,75m tendrá un IMC de 26,1 que como podemos ver en la siguiente tabla se considera sobrepeso.

IMC (kg/m²)
ClasificaciónValores principalesValores adicionales
Bajo peso<18,50<18,50
Delgadez severa<16,00<16,00
Delgadez moderada16,00 – 16,9916,00 – 16,99
Delgadez leve17,00 – 18,4917,00 – 18,49
Normal18,5 – 24,9918,5 – 22,99
23,00 – 24,99
Sobrepeso≥25,00≥25,00
 Preobeso25,00 – 29,9925,00 – 27,49
27,50 – 29,99
Obesidad≥30,00≥30,00
Obesidad leve30,00 – 34,9930,00 – 32,49
32,50 – 34,99
Obesidad media35,00 – 39,9935,00 – 37,49
37,50 – 39,99
Obesidad mórbida≥40,00≥40,00

Tipos de obesidad

Obesidad androide o central o abdominal (en forma de manzana): el exceso de grasa se localiza preferentemente en la cara, el tórax y el abdomen. Se asocia a un mayor riesgo de dislipemia, diabetes, enfermedad cardiovascular y de mortalidad en general.

Obesidad ginoide o periférica (en forma de pera): la grasa se acumula básicamente en la cadera y en los muslos. Este tipo de distribución se relaciona principalmente con problemas de retorno venoso en las extremidades inferiores (varices) y con artrosis de rodilla (genoartrosis).

Obesidad de distribución homogénea: es aquella en la que el exceso de grasa no predomina en ninguna zona del cuerpo.

Para saber ante qué tipo de obesidad nos encontramos tenemos que dividir el perímetro de la cintura por el perímetro de la cadera. En la mujer, cuando es superior a 0,9 y en el varón cuando es superior a 1, se considera obesidad de tipo androide.

Clasificación de la obesidad

Hiperplástica: Se caracteriza por al aumento del número de células adiposas.

Hipertrófica: Aumento del volumen de los adipocitos.

Primaria: En función de los aspectos etiológicos la obesidad primaria representa un desequilibrio entre la ingestión de alimentos y el gasto energético.

Secundaria: En función de los aspectos etiológicos la obesidad secundaria se deriva como consecuencia de determinadas enfermedades que provocan un aumento de la grasa corporal.

En general hay una serie de factores que pueden inducir a la obesidad, entre los más importantes tenemos:

  • Trastornos hormonales.
  • Trastornos metabólicos.
  • Estrés y malos hábitos alimenticios.
  • Alteraciones gastrointestinales.
  • Ingesta mal balanceada de alimentos.
  • Deficiencias de nutrientes vitales como vitaminas y/o minerales.
  • Estilo de vida sedentario.

En nuestra sociedad, aparte de problemas funcionales, las principales causas de obesidad es la vida sedentaria, la falta de ejercicio, la sobrealimentación, el consumo de alimentos precocinados ricos en grasas y azúcares, el consumo de bollería industrial, la ansiedad y el estrés que nos induce a la ingesta descontrolada de alimentos y a “picar” entre horas.

Podemos realizar unos sencillos cambios en nuestro estilo de vida pueden ayudarnos a bajar de peso a largo plazo. Entre esos cambios del estilo de vida se cuentan:

Consumir menos calorías (la energía que se ingiere) que las que nuestro cuerpo consume. Si un adulto desea perder entre 900 y 1.000 gr de peso a la semana debe consumir entre 500 y 1.000 calorías menos al día. No se deben hacer dietas de menos de 800 calorías al día a menos que esté controlando por un médico.

Una alimentación saludable le da al cuerpo los nutrientes que necesita todos los días. Contiene suficientes calorías para una buena salud, pero no tantas que lo hagan aumentar de peso. Debe contener cantidades bajas de grasas saturadas, grasas trans, colesterol, sodio (sal) y azúcar añadida. Entre los alimentos saludables podemos mencionar: Productos lácteos descremados y con poca grasa, como yogur, queso y leche bajos en grasa. Alimentos ricos en proteínas, como carnes magras (sin grasa), pescado, pollo sin piel, judias y guisantes. Alimentos con cereales integrales, como pan de trigo integral, avena y arroz integral. Frutas y verduras frescas. Aceites saludables para el corazón, como el aceite de oliva. Deben usarse en pequeñas cantidades porque contienen muchas calorías.

También podemos limitar el consumo de ciertos alimentos como por ejemplo: alimentos que contienen cantidades altas de colesterol y de grasas saturadas y trans. Limitar el consumo de comidas y bebidas azucaradas.

Incrementar nuestra actividad física también nos ayudará a bajar de peso. La actividad física disminuirá el riesgo de sufrir enfermedad coronaria, ataque cardíaco, diabetes y cáncer (de mama o seno, de útero y de colon). Fortalecerá el corazón y contribuirá a que los pulmones funcionen mejor, fortalecerá los músculos y mantendrá sus articulaciones en buen estado retardando la pérdida de hueso. Una caminata diaria a paso rápido es una forma fácil de hacer más ejercicio y de mejorar la salud. Use un podómetro para contar la cantidad pasos diarios y llevar la cuenta de cuánto está caminando. Trate de aumentar la cantidad de pasos que da al día.

Cómo funciona el tratamiento para la obesidad con Acupuntura y Medicina Tradicional China

¿Qué objetivos buscamos con el tratamiento de Acupuntura para la obesidad?

  1. Regular energéticamente todos los Órganos implicados en los procesos metabólicos.
  2. Acelerar el metabolismo para quemar grasas de forma más eficientemente.
  3. Disminuir el estrés y la ansiedad del paciente para que no coma compulsivamente y/o entre horas.
  4. Promover una función digestiva adecuada.
  5. Corregir cualquier retención de líquidos.

¿Cómo conseguimos esto objetivos?

El efecto regulador y de control sobre la sensación de hambre se consigue por acción directa sobre el centro del hambre y de la saciedad que se encuentran en el hipotálamo del cerebro. Lo cual es de gran ayuda al paciente a la hora de cumplir con una dieta hipocalórica que le permita perder peso.

El efecto regulador del metabolismo general permite eliminar la grasa sin perder músculo, lo que se comprueba fácilmente con una báscula de Bioimpedancia después de cada sesión.

Esto, unido al efecto relajante que la acupuntura tiene sobre el sistema nervioso hace que el paciente evolucione adecuadamente sin síntomas de irritabilidad, mal humor y sin efectos secundarios. La acupuntura estimula la secreción natural de unas hormonas que segrega nuestro cuerpo, llamadas endorfinas, que relajan el sistema nervioso y mejoran la calidad del sueño.

En la Medicina Tradicional China se describen diferentes modalidades para el tratamiento de la obesidad: acupuntura corporal (Foto 1) con o sin moxibustión, auriculoterapia y la fitoterapia y la aplicación depende del síndrome subyacente que presenta el paciente.

Unos de los puntos más importantes para el éxito del tratamiento es realizar una adecuada diferenciación de síndromes para encuadrar al paciente en un tipo de obesidad en concreto y posteriormente realizar el tratamiento.

Los síndromes de la Medicina Tradicional China para la obesidad son:

Retención de Humedad y deficiencia de Bazo. Los síntomas principales son: cuerpo obeso y pesado, astenia, cansancio, abundante flema, distensión.

Deficiencia de Yang de Bazo y Riñón. Los síntomas principales son: cuerpo obeso, desgana en el habla, estado anímico decaído, falta de vitalidad, tendencia a mantenerse acostado, astenia, molestias dorsales y lumbares, respiración corta, aversión al frío, hipotermia de los miembros, miembros inferiores hinchados.

Estancamiento de Qi de Hígado y estancamiento de Xue (sangre) de Hígado. Los síntomas principales: cianosis labial, somnolencia durante el día e insomnio por la noche (o sueños múltiples), irritabilidad, abundante flema, boca seca sin ganas de beber, distensión torácica y dorsal, sensación de plenitud epigástrica.

Calor interno y deficiencia de Yin. Los síntomas principales: cuerpo obeso, rubor malar, disminución de la sensibilidad en todo el cuerpo, calor en los cinco corazones (pecho, palmas de la manos y plantas de los pies), mareo, acufenos.

Calor de Estómago y estancamiento de humedad. Los síntomas principales: cuerpo obeso, complexión fuerte, polifagia con hambre voraz (come pero no se sacia), opresión estomacal y epigástrica.

¿En qué consiste el tratamiento?

El tratamiento consiste en sesiones de acupuntura corporal y adbominal para regular el metabolismo y todos los órganos que intervienen en proceso de metabolización del exceso de grasa corporal. Junto con la acupuntura abdominal utilizamos el poder de la electroacupuntura (Foto 1) para romper los adipocitos del abdomen con lo que conseguimos una sinergia con la acupuntura para perder más peso y volumen. Y acupuntura auricular, también llamada Auriculoterapia, con la que conseguimos regular y calmar al paciente. Al finalizar la sesión se dejan colocadas unas pequeñas agujas intradérmicas en la oreja que se puede mantener de 3 a 5 días y que el paciente debe estimular de vez en cuando para conseguir controlar el apetito entre las comidas.

También contamos con técnicas específicas de acupuntura y electroterapia denominada Electro-Lipólisis con las que conseguimos eliminar la grasa localizada en piernas, abdomen, glúteos, etc…

Hay una duda lógica entre la mayoría de los pacientes. ¿Al finalizar el tratamiento es fácil recuperar el peso perdido? Durante el tratamiento se educa al paciente para que abandone los malos hábitos alimentarios que causaron su obesidad, esto unido a la regulación orgánica conseguida durante el tratamiento produce un efecto a largo plazo para que el paciente no recupere el peso que perdió durante el tratamiento.
Fuente: http://www.revistauh.es/

Autor: www.madridacupuntura.com

 


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