Sindrome de atenciónTDAH

Tratamiento para el Trastorno de déficit de atención e hiperactividad

El Trastorno de déficit de atención o déficit atencional es un trastorno de la conducta que afecta la capacidad de concentración y atención a veces acompañado de un exceso de actividad o hiperactividad especialmente en los niños.

Se conoce también por la sigla TDAH – Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad. Sus síntomas se asocian a dificultades en el aprendizaje escolar, problemas de adaptación en las relaciones interpersonales y en algunos casos impulsividad.

El trastorno de déficit atencional según la estimación de especialistas afecta entre 5 y 10% de la población infanto juvenil, siendo 3 veces más frecuente en varones y ha sido considerado como un trastorno neurológico del comportamiento. Estudios realizados a niños diagnosticados con déficit de atención han revelado que estos presentaban una mayor actividad cerebral de las zonas que controlan la atención y la actividad.

Actualmente, hay un elevado sobrediagnóstico en los niños con trastorno de déficit de atención e hiperactividad. La alta tasa de tratamientos farmacológicos podrían ser innecesarios, ya que se basan en el uso de psicoestimulantes que alteran el desarrollo y metabolismo natural del cerebro.

Las últimas investigaciones científicas sobre la efectividad de los psicoestimulantes prescritos para el trastorno de déficit de atención han sido asociados con una serie de riesgos y complicaciones, además de los conocidos efectos secundarios de estos medicamentos.

Entre los compuestos más recetados se encuentran el metilfenidato, dexmetilfenidato, dexanfetamina, lisdexanfetamina, fluoxetina, bupropion, venlafaxina, desipramina, atomoxetina, clonidina y guanfacina entre algunos neurolépticos.

La mayoría de los padres con niños diagnosticados con trastorno de déficit atencional (TDA) se sienten cansados y muy confundidos, comúnmente refieren que al niño le cuesta obedecer, seguir instrucciones y que la mayoría de las veces su conducta es impredecible.

Según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders – DSM-IV) para diagnosticar el trastorno de déficit de atención, los síntomas deben estar presentes por lo menos 6 meses y como mínimo 6 de ellos observados en varios contextos diferentes y considerando el nivel del desarrollo del niño y la naturaleza de su ambiente familiar.

Síntomas descritos en el trastorno de déficit de atención e Hiperactividad (TDAH) por psicólogos clínicos

• Dificultad para prestar atención o mantener una concentración sostenida en una tarea o actividad,
• Problemas para finalizar las tareas en la escuela o en el hogar.
• Dificultad para concentrarse en las instrucciones y luego seguirlas.
• Con frecuencia parecen no escuchar cuando se les habla directamente.
• Pierden u olvidan las cosas con facilidad, lápices, libros, sus cuadernos.
• Se distraen con facilidad, aun cuando están haciendo algo que les agrada.
• Cometen errores por descuido por no prestar atención a los detalles .
• Tienen poca paciencia.
• Interrumpen o molestan a otras personas,
• Les cuesta permanecer tranquilos, juegan con sus manos o pies, se están moviendo cuando están sentados.
• No pueden permanecer en silencio por mucho tiempo.
• Abandona su puesto en clases u otras situaciones en que requiere permanecer sentado.
• Trepa o corretea en exceso de un lado a otro en situaciones inapropiadas.
• Dificultad para jugar o entretenerse en actividades reposadas o en momentos de ocio.

Síntomas descritos en el trastorno de déficit de atención e Hiperactividad (TDAH) por terapeutas holísticos y psicólogos transpersonales

Terapeutas holísticos y psicólogos transpersonales también han observado durante las últimas décadas este mismo fenómeno de comportamiento en muchos niños y jóvenes. En los cuales se describen:

• Son inquietos, les cuesta mucho mantenerse en un mismo sitio.
• En cuanto al gusto vemos que tienen preferencias e inclinaciones muy definidas.
• Es probable que sean rebeldes en la escuela, rechazando hacer las tareas, cuestionando la autoridad de los maestros.
• En muchos casos son zurdos. Posibles ataques epilépticos, Dislexia, Mala ortografía.
• Hablan mucho, sin parar de diferentes maneras. Grita o susurra.
• Pueden variar su conducta emocional desde sentimientos de tristeza a una completa desesperación.
• Extremadamente emocionales que incluye llanto repentino o no expresan ninguna emoción.
• Pueden tener problemas con el enojo o rabia.
• Ellos tienden a aburrirse fácilmente de las cosas.
• Dificultad para identificar en palabras los conceptos abstractos.
• Tienen un vocabulario escaso.
• Sus patrones mentales o de comportamiento son desorganizados.
• Pueden presentar problemas para concentrarse en las tareas salvo que sean por propia elección.
• No entiende por que hace mal las cosas, por lo mismo no sabe por que se le castiga, lo cual le exaspera y se revela.
• Les gusta ser autores, no seguidores.
• Siempre preguntan porque especialmente cuándo se les pide que hagan algo.
• Pueden sentir disgusto y quizá aversión por las tareas de la escuela, como la repetición.
• Tienen dificultad para aceptar y manejar la autoridad, no aceptan las coerciones, amenazas e imposiciones.
• Tienen profunda empatía con otros, pero pueden llegar a ser intolerantes frente a lo que consideran una estupidez.
• Es bastante probable que sientan enojo o furia al sentir que los derechos les son quitados.
• Aprende a un nivel exploratorio, y se resiste a memorizar mecánicamente o a ser un mero oyente.
• Hay que satisfacerlos de inmediato. No toleran la frustración.
• Pataletas, conducta explosiva.
• Responden impulsivamente.

Las descripciones coinciden en los dos ámbitos de exploración, pero según esta última descripción también se ha encontrado este tipo de comportamiento en los niños denominados equivocadamente “Niños Indigo”.

¿Qué puede hacer usted con un niño diagnósticado con déficit atencional e hiperactividad?

Primero comprender que el niño que es diagnósticado con déficit de atención no es un problema, no está incapacitado o enfermo. Que su conducta es involuntaria. La crítica constante frente a su comportamiento no ayudan a que éstas disminuyan, tampoco las amenazas o castigos físicos. Los sermones y las promesas de premios no funcionan y la constante presión para corregir la conducta del niño sólo agrava la situación lo cual pone al niño más irritable y ansioso.

Consejos básicos para educar a los niños

1. Trate al niño con respeto.
2. Nunca lo desprecie ni lo haga sentir pequeño. Evite las críticas negativas y compararlo con otros niños.
3. Explíquele siempre el por qué le da usted instrucciones, evite decir: “porque yo lo digo”. No lo confronte sin razones sólidas y en forma dictatorial.
4. Sea honesto y sencillo. Hable directamente como son las cosas. Evite manipular o engañarlo.
5. Escúchelo con atención. Deje de hacer lo que usted este haciendo y ponga 100% de su atención.
6. Ayúdelo a sentirse seguro y que él no está solo. Hágale saber que siempre cuenta con usted a pesar de todo.
7. Evite interrumpirlo cuando él expresa sus emociones y sentimientos.
8. Dele la oportunidad de elegir lo que a él le interesa.
9. Exprésele su amor y cariño a través de gestos y palabras.
10. Ayúdelo a desarrollar la capacidad para desenvolverse en situaciones complicadas. Invítelo a dar su opinión e ideas para resolver los problemas que se le presenten.

Alternativas y complementos para el tratamiento del trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH)

Cambios nutricionales y algunas terapias alternativas han entregado excelentes resultados en el tratamiento del déficit de atención (TDA) en los niños. Como son terapias menos invasivas y que utilizan sistemas naturales que respetan el equilibrio del cuerpo se han convertido en una excelente opción como vía de tratamiento y en muchos casos con acertados análisis.

Básicamente se busca restablecer el equilibrio en la cantidad de nutrientes y minerales esenciales que el niño necesita para su desarrollo.

Las investigaciones médicas hace tiempo han demostrado que el déficit de nutrientes y minerales en la dieta incide en los estados mentales y emocionales. Según Karen Eck existen suplementos nutricionales que facilitan el óptimo aprendizaje como complementos de una alimentación sana y lo más natural posible.

“Considerando que nuestros cuerpos no pueden fabricar las vitaminas, éstas se deben proporcionar en la alimentación y los suplementos que consumimos. Son muy importantes para nuestra producción de energía, respuesta al estrés e inmunidad”

Como siempre se aconseja disminuir el consumo de alimentos refinados, enlatados (conservas) y azúcar.

A continuación una lista de los nutrientes y suplementos naturales más recomendados como complemento para el tratamiento del trastorno de déficit atencional e hiperactividad:

  • Vitamina A (beta caroteno)
  • Vitamina C (ácido ascórbico)
  • Vitamina D (cholecalciferol)
  • Vitamina E (min. Tocopherols)
  • Vitamina B1 (mononitrato de tiamina)
  • Vitamina B2 (riboflavina)
  • Vitamina B6 (cyanocobalamina)
  • Vitamina B12 (pyridoxine HCL)
  • Ácido fólico
  • Biotina 300
  • Niacinamida Ácido Pantoténico (d-calemm pantothenate)
  • Hierro*
  • Zinc*
  • Manganeso*
  • Cobre*
  • Cromo*
  • Lecitina
  • Yodo (potassium iodide)
  • Molibdeno*
  • Selenio*

Hierbas y productos naturales que ayudan en el tratamiento de trastorno y déficit de atención (TDAH)

  • Ginkgo biloba: Estabiliza la circulación sanguínea del cerebro.
  • Arándano: Proporciona proanthocynadins un antioxidante.
  • Nuez de Nogal Negro: Fuente natural de yodo equilibrador metabólico.
  • Ginseng Siberiano: Contiene “adaptógenos” que mejoran nuestra respuesta al estrés.
  • Pyenogenol: Antioxidante que se extrae de la corteza del pino.
  • Alimentos ricos en fósforo: El cerebro está compuesto básicamente de fosfolípidos.

Otras alternativas que han experimentado buenos resultados y que se recomiendan en los tratamientos de déficit atencional e hiperactividad son el consumo de algas tipo verde-azul (chlorella) o también Spirulina, que ayudan a eliminar los metales pesados del organismo. Así como también incluir en la dieta alimentos ricos en magnesio.

*Se recomienda verificar que sean algas cultivadas para confirmar la no presencia de mercurio el cual se encuentra en peces, atún, algas y otras especies por la contaminación marítima y también asegurarse que puede eliminar los residuos tóxicos de frutas y verduras.

Terapias alternativas complementarias como la Neuroterapia, Biomagnetismo y acupuntura han demostrado ser de gran ayuda en los tratamientos de TDAH.

Ante cualquier tratamiento de salud, se recomienda siempre estar supervisado por un médico profesional. Los consejos aqui entregados se basan en las investigaciones de la medicina alternativa natural.

Consulte también por los efectos dañinos del flúor en la leche y el agua, así como la intolerancia al glutén y los síntomas producidos por las micotóxinas.

Y ante todo recuerde como era usted cuando niño, brinde la posibilidad a su hijo de crecer y desarrollarse en la forma más plena y feliz posible. Tenga momentos especiales sólo para él y verá reflejada la gran diferencia que usted puede hacer en el destino de su hijo. Él siempre se lo agradecerá.

Fuentes: Kidshealth, Medlineplus.

2 comentarios sobre “Tratamiento para el Trastorno de déficit de atención e hiperactividad

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