Hábitos saludables en el trabajo

La ergonomía busca la manera de que el puesto de trabajo se adapte al trabajador, en lugar de obligar al trabajador a adaptarse a aquél.

Debemos evaluar nuestra situación personal para poder identificar cualquier punto conflictivo que en potencia pueda producir un riesgo de RSI. En caso de trabajar con un ordenador, para saber si mi espacio de trabajo podría conducir a un RSI habría que hacerse una serie de preguntas muy simples en relación con la posición de los diferentes elementos que lo componen, a saber:

– ¿Está localizado del monitor de ordenador exactamente delante de mí?

– ¿Está la parte superior del marco de mi monitor a la altura de mis ojos?

– ¿Está la pantalla de ordenador a una distancia de entre 45 y 91cms de mis ojos?

– ¿Experimento el brillo que emite el monitor?

– ¿Uso un soporte de documentos cuando copio una página en el ordenador?

– ¿Alcanzo bien o me estiro para utilizar el teclado o ratón?

– ¿Alcanzo bien o me estiro para tener acceso a archivos o al teléfono?

– ¿Tengo bastante superficie de escritorio que me permita reorganizar mi área de trabajo para acomodar otras tareas diferentes?

– ¿Estoy cómodo usando el teclado, con los hombros relajados y los antebrazos situados paralelamente al suelo?

– ¿Tengo mis muñecas en una posición neutra (por ejemplo, ligeramente inclinadas y más bajas que los codos) mientras tecleo o uso el ratón?

– ¿Descanso las muñecas/antebrazos en la esquina de la superficie de trabajo mientras tecleo, escribo o uso el ratón?

– ¿Estoy cómodo en la silla con la curva natural de la espina dorsal apoyada mientras permanezco sentado?

– ¿Descansan mis pies planos en el suelo o sobre un reposapiés mientras estoy sentado?

– ¿La parte trasera de mis piernas tocan el borde del asiento mientras trabajo?

– ¿Es adecuada la iluminación en mi espacio de trabajo?

– ¿Es confortable la temperatura de mi espacio de trabajo?

– ¿Está limpia la superficie de mi espacio de trabajo (incluyendo el teclado y el ratón)?

A la vista de las preguntas, vemos que las áreas clave que mayor atención deben recibir, por orden de prioridad, son: vista; cabeza, cuello y hombros; espalda; antebrazos, muñecas y brazos; piernas y pies; y, por último, el ambiente.

Hasta aquí las respuestas deben ser positivas para asegurar que el riesgo de RSI desaparece. Otras preguntas, que asimismo cabría hacerse, ya inciden en la existencia de alguna patología o síntoma de RSI, como por ejemplo:

– ¿He experimentado alguna vez dolor físico debido a mi ambiente de trabajo?

– ¿He experimentado cualquiera de los problemas siguientes: dolor de cuello, tensión en los hombros, dolores de cabeza, dolor de muñeca, calambres en las manos, dolor de espalda o calambres en las piernas, en los últimos seis meses?

Resumen adaptado del artículo técnico publicado en PW Magazine Nº 17 © 2000-2011 Prevention & Safety World S.L.

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