Tratamiento de varicela y herpes Zoster

La varicela, el sarampión o la rubéola, son enfermedades que se suelen coger cuando somos niños, aunque en algunas ocasiones también han habido casos en personas adultas.

La varicela se manifiesta en forma de manchas rojas que producen muchos picores.

Esta enfermedad es muy contagiosa y se recomienda que si hay algún bebé en casa, no entré en contacto con el niño que padece la varicela, pues sería el primero en contagiarse y es demasiado pequeño para pasar la enfermedad, por lo que podría tener problemas.


Con la varicela hay que tener mucha paciencia y evitar que el niño o niña infectado, se rasque las manchas, pues si lo hace, solo provocará que se le queden cicatrices.

Cuando una persona ha pasado la varicela en su infancia, si entra en contacto de nuevo con este virus es muy improbable que la vuelta a coger. Sin embargo, si que puede coger una herpes de varicela.

Para evitar los picores que produce esta enfermedad, es necesario que se les ponga Kalamina en crema o azufre con mantequilla sobre las manchas y se bañe al niño con avena todos los días.

Otros remedios que se suelen utilizar es, una especie de talco líquido que seca bastante las manchas y por tanto elimina los picores. Este talco se puede encontrar en farmacias.

Sin embargo, personalmente debo recomendar Atarax, ya que es un producto que alivia bastante los picores de la varíela. También lo podréis encontrar en las farmacia.

La varicela no es una enfermedad que dure demasiado tiempo, pero es muy engorrosa porque evita que la persona que la padece pueda dormir, es muy molesta y no deja de picar.

Se han dado casos en los que el niño es demasiado pequeño y no puede evitar rascarse las manchas. Entonces, sus madres, les han puesto unos guantes o le han vendado las manos para evitar que se hagan cicatrices.

 

 

La varicela es una infección viral y por lo tanto no hay antibióticos o medicinas que puedan curarla. Solo hay medicinas que pueden acortar la duración y aliviar los síntomas que causa que son: fiebre, fatiga, la persona se siente enferma y como culminación, el cuerpo se llena de pequeñas ampollas que eventualmente se revientan y se hacen granos que causan mucho picor (comezón).

Consejos para aliviar el picor de la varicela

1. Una buena manera de aliviar la comezón que causan los granitos de la varicela es la leche de magnesia. Simplemente se pone leche de magnesia por las partes afectadas y listo. Es muy importante, especialmente en los niños, que no se rasquen porque si se rascan los granitos, les pueden quedar cicatrices de por vida. Mientras que para un adolescente o adulto es más fácil comprender por qué no debe rascarse y puede resistir el deseo de hacerlo, un niño lo hace como un reflejo sin importarle las consecuencias.

2. Otro remedio casero muy efectivo para aliviar el picor es la loción de calamina. Es un líquido rosado que venden en las farmacias y no se necesita receta médica. Se aplica de la misma manera que la leche magnesia.

3. Para los niños, otra manera de evitar que se rasquen es distraerlos. Con la ayuda de la leche magnesia o la calamina, tome provecho del hecho que el cuerpo humano tiene la habilidad de “apagar” lo que le molesta si está concentrado en otra cosa. Léales cuentos con dibujos grandes y coloridos. Miren el dibujo, pregúnteles qué ven en el dibujo, qué está haciendo el personaje, etc. Otra opción es jugar con ellos. A los niños les encanta jugar con los adultos por lo que estarán tan contentos que se olvidarán del picor durante un buen rato.

4. La avena se usa mucho en remedios caseros para el picor y se puede usar también en casos de varicela. Se echan en la licuadora dos tazas de avena hasta que se pulverice. Después se echa el polvito en la bañera y la persona se mete para darse un baño. Se le puede agregar también una media taza de bicarbonato de sodio para mayor alivio.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=89Q1ZTC9kho#!

Leche de magnesia, loción de calamina, la avena, aceite de árbol de tea (cicatrizante y antibiotico), vitamina E (cicatrizante), cúrcuma (cicatrizante) La pasta y la ceniza del rizoma se aplican a las lesiones provocadas por la viruela y la varicela. Por su acción antiséptica, los pacientes se ungían con pasta de cúrcuma y se bañaban con agua de cúrcuma. Se prefiere a otros componentes de la familia Zingiberaceae porque es menos amarga.

Varicela

Es una de las clásicas enfermedades de la niñez. El niño o el adulto con varicela puede presentar cientos de ampollas pruriginosas y llenas de líquido que se revientan y forman costras. La varicela es causada por un virus.

El virus que causa la varicela es el varicela zoster, un miembro de la familia del herpesvirus, que causa también el herpes zóster (culebrilla) en los adultos.

En un escenario típico, un niño pequeño se cubre de varicela y no puede ir al colegio por una semana. Durante la primera mitad de dicha semana, el niño se siente muy mal debido a la picazón intensa y la segunda debido al aburrimiento.

Desde que se introdujo la vacuna, la varicela clásica es mucho menos común. La varicela se puede contagiar muy fácilmente. Usted puede contraerla tocando los líquidos de una ampolla de varicela o si alguien con varicela tose o estornuda cerca de usted.

La vacuna generalmente previene la enfermedad por completo o hace que la enfermedad sea muy leve. Aun aquéllos con una enfermedad leve pueden ser contagiosos.

Cuando alguien resulta infectado, la varicela generalmente aparece entre 10 y 21 días más tarde. Las personas se vuelven contagiosas 1 ó 2 días antes de brotarse y continúan siendo contagiosas mientras las ampollas sin costra están presentes.

La mayoría de los casos de varicela ocurre en los niños menores de 10 años. La enfermedad es generalmente leve, aunque algunas veces ocurren complicaciones serias. Los adultos y niños mayores generalmente se enferman más que los niños pequeños.

No es muy probable que los niños cuyas madres hayan tenido varicela o hayan recibido la vacuna contra esta enfermedad la contraigan antes de cumplir un año de edad.

Si contraen la varicela, a menudo tienen casos leves, lo cual se debe a que los anticuerpos de la sangre de sus madres ayudan a protegerlos. Los niños de menos de un año cuyas madres no han tenido varicela o no han recibido la vacuna pueden contraer una varicela grave.

Los síntomas de varicela seria son más comunes en niños cuyo sistema inmunitario no funciona muy bien. Esto puede ser causado por una enfermedad o medicamentos como quimioterapia y esteroides.

La mayoría de los niños con varicela actúan como enfermos con síntomas como fiebre, dolor de cabeza, dolor de estómago o inapetencia durante un día o dos antes de brotarse con la erupción clásica de esta enfermedad.

Estos síntomas duran entre 2 y 4 días después de brotarse. El niño promedio presenta de 250 a 500 ampollas pequeñas, llenas de líquido y que producen comezón, sobre manchas rojas en la piel. Las ampollas frecuentemente aparecen primero en la cara, el tronco o el cuero cabelludo y se diseminan desde allí.

La aparición de las pequeñas ampollas en el cuero cabelludo confirma el diagnóstico. Después de uno o dos días, las ampollas se tornan grises y forman costras. Mientras tanto, nuevos montones de ampollas brotan en grupos. La varicela a menudo aparece en la boca, la vagina o en los párpados.

Los niños con problemas cutáneos, como eccema, pueden tener más de 1,500 ampollas de varicela. La mayoría de las ampollas de varicela no dejarán cicatrices a menos que resulten infectadas con bacterias a causa del rascado.

Algunos niños que hayan recibido la vacuna aún desarrollarán casos leves de varicela. Ellos por lo regular se recuperan mucho más rápidamente y solo tienen muy pocas ampollas de varicela (menos de 30). Estos casos con frecuencia son difíciles de diagnosticar; sin embargo, estos niños aún pueden transmitirle la varicela a otros.

 

¿Qué ocurre en los adultos?

Las consecuencias suelen ser muy graves. De acuerdo con Adrián Canacasco, médico familiar de la Clínica de División del Norte del ISSSTE, hay reportes que indican que uno de cada mil casos puede presentar una alteración a nivel cerebral, también uno de cada 100 mil puede llegar a presentar una encefalitis“.

Los síntomas más frecuentes son malestar general, fiebredolor de cabeza, de garganta, de articulaciones y de huesos, así como lesiones en la piel. Las ronchas aparecen principalmente en el  tóraxespalda y cara; menos de 100 lesiones cutáneas se considera varicela leve, mientras que más de 500 se califica de grave.

La vacunación previene la enfermedad y en caso de presentarse, hace que ésta sea menos severa. Para menores de 13 años se requiere una dosis, mientras que los mayores a esta edad se necesitan dos. Sin embargo, está contraindicada en mujeres embarazadas. Las féminas en este estado que contraen varicela están en riesgo de una infección congénita del feto.

Así que la recomendación es que estés vacunado y que si aún no la has desarrollado y sabes que alguien está enfermo de varicela, lo mejor es que te alejes de él, para evitar cualquier brote de infección.

Fuentes

John E. Bennett, Gerald L. Mandell, Raphael Dolin.Enfermedades infecciosas: Principios y práctica. Vol. 2. Elsevier, 2006.

Thomas B. Fitzpatrick. Dermatologia en Medicina General, 7a ed. Tomo III. Editorial Médica Panamericana, 2009.

La culebrilla

La culebrilla es una enfermedad causada por el virus varicela zoster, el mismo virus que causa la varicela. Después de tener varicela, el virus permanece en el cuerpo. Quizá no cause problemas durante muchos años. A medida que envejece, el virus puede reaparecer como culebrilla.

A diferencia de la varicela, la culebrilla no se contagia a otras personas desde afectada.

Los signos anticipados de culebrilla son ardor o dolor agudo y hormigueo o picazón, generalmente de un lado del cuerpo o la cara. El dolor puede ser de leve a fuerte. Luego, se forman ampollas que duran de 1 a 14 días.

Si la culebrilla aparece en la cara, puede afectar la vista o el oído. El dolor de la culebrilla puede durar semanas, meses o incluso años después de la curación de las ampollas.

No existe una cura para la culebrilla. El tratamiento anticipado con medicinas que combaten el virus puede ayudar. Esas medicinas también pueden ayudar a prevenir el dolor persistente.

Una vacuna puede prevenir la culebrilla o disminuir sus efectos. La vacuna es para personas mayores de 60 años que han tenido varicela pero no han tenido culebrilla.

La Acupuntura y la Auriculoterapia basan su acción en el alivio del dolor y en la regulación de las funciones internas de los órganos, mediante la inserción de agujas en puntos situados en la superficie del cuerpo, biológicamente activos. La difusión de estos procederes ha sido lenta debido, posiblemente, a los principios en que se basan, los cuales resultan extraños a los médicos modernos.

El herpes zoster ha sido causa de diversas polémicas a la hora de aplicar un tratamiento eficaz y adecuado, recorriendo desde los polvos sulfaminados de aplicación local, infiltraciones de sustancias anestésicas, radioterapia, analgesia general, vitaminoterapia, antivirales, entre otros. Sin embargo, los procederes de la Medicina Oriental antes mencionados, ofrecen una alternativa importante y útil para el tratamiento de esta enfermedad.

El herpes zoster es una enfermedad cíclica de causa viral que se caracteriza por la inflamación selectiva de los ganglios espinales de uno o varios nervios, en el territorio de inervación aparecen alteraciones típicas de piel y mucosas.

Predomina en el adulto sobre todo en edad avanzada, en un 5% afecta a niños menores de 15 años; por lo general, ocurre en personas con inmunidad parcial debido a varicela clínica o subclínica previa, y por lo común se debe a la reactividad de una virosis latente de una varicela que tuvo lugar en un ganglio sensitivo, raquídeo o craneano, por diseminación hematógena durante la varicela inicial. Algunos autores plantean que esto es raro, refiriéndose a que la transmisión suele ocurrir, fundamentalmente, por contacto directo con las vesículas infectadas.

Desde el punto de vista de la histología tenemos que aparecen inclusiones eosinofílicas intranucleares en las células epiteliales de las vesículas y áreas vecinas, vasculitis leucocito estáticas y hemorragia; en los casos severos aparecen cuerpos de inclusión en la dermis, en los núcleos de las células endoteliales capilares y en los fibroblastos que bordean los vasos sanguíneos.

No se han establecido los mecanismos responsables de la aparición del herpes zoster, el más aceptado es que el virus penetra en las terminaciones cutáneas de los nervios sensoriales durante la infección inicial de la varicela y migra en sentido centrípeto a lo largo de las fibras nerviosas hacia la raíz dorsal o ganglios trigéminos, en estos lugares se establece una infección latente o temperada de las células ganglionares. La localización más frecuente es la intercostal, le sigue la oftálmica, aunque puede aparecer en cualquier zona del cuerpo.

Clínicamente se caracteriza por lesiones cutáneas precedidas de una sensación de hiperestesia, prurito, dolor o por el contrario aparecer bruscamente. El dolor puede ser localizado en la zona donde aparecerá la lesión o extenderse algo más.

La lesión comienza por placas eritematosas ligeramente elevadas, de superficie rugosa, ovales, en número de uno a veinte separadas por piel sana, al cabo de los 3 ó 4 días aparecen vesículas en el centro de la placa y más tarde en toda la superficie de la misma; son vesículas tensas, perladas y del tamaño de la cabeza de un alfiler. Al tercer día el líquido se vuelve opalescente o turbio, incluso purulento, en otras es sanguinolento lo que da lugar al herpes hemorrágico. La desecación de la lesión comienza entre el cuarto y quinto día terminando entre el octavo y duodécimo, las costras caen al duodécimo o vigésimo día. Todas las placas no aparecen al mismo tiempo por lo que las vesículas se encuentran en distintos momentos evolutivos, raramente se rompen.

Después de este recordatorio desde el punto de vista de la medicina convencional, veamos el punto de vista tradicional en esta entidad.

El herpes zoster no es más que la afección causada por la invasión de los factores patógenos exógenos humedad-calor, hiperactividad del Yang de Hígado (H) y Vesícula biliar (Vb), y afección por toxinas endógenas, siendo las dos primeras causas las más frecuentes. Antes de ahondar en ellas hablaremos un poco de la piel.

La piel es el mayor órgano intermediario entre las estructuras internas del Hombre y su medio externo. Es una compleja estructura en la que se establecen las proyecciones de las energías de los diferentes órganos y entrañas.

Si bien la piel se encuentra bajo el dominio del Pulmón (P), está surcada por la energía de todos los órganos y entrañas, por lo que se encuentra expuesta a las variaciones energéticas del interior. Ante cualquier lesión dérmica se debe pensar en alteraciones a distancia producidas por situaciones más profundas. Esto es importante a la hora de establecer el diagnóstico, porque si bien podemos actuar sobre la energía de P, la actuación sobre el origen se encuentra en otro sitio.

La proyección de la energía hacia la piel se produce de una manera conal, en forma de espiral, donde la sección más pequeña se encuentra en la profundidad y la sección más amplia en la superficie. Analicemos ahora las dos causas principales.

La primera (factor patógeno exógeno humedad-calor) afecta frecuentemente el tórax y la cara, las ampollas están llenas de abundante líquido, y hay trastornos digestivos. El calor y la humedad se acumulan en los meridianos Taiyin y Yangming por lo que hay desorden de Bazo (B) y Estómago (E), la humedad asciende, el paciente recibe la invasión de la humedad exógena que se combina con la endógena y se convierten en calor.

La segunda (hiperactividad del Yang de H y Vb) afecta fundamentalmente la región lumbar y los “hipocondrios” (más exactos la región intercostal) y se acompaña de boca amarga, mareos, y el paciente suele estar irritable. El viento y el fuego se estancan en los meridianos Shaoyang y Jueyin. El estancamiento de la energía del H provoca calor excesivo que se convierte en fuego, éste en viento que se acumula y perturba al H y a la Vb, luego asciende.

En estos pacientes existe una insuficiencia del factor antipatógeno, lo que facilita que el calor, la humedad, el fuego y el viento se estanquen en la piel, apareciendo los síntomas descritos.

Son múltiples los esquemas de tratamiento para tratar esta enfermedad, pero todos están destinados a dispersar el calor, el viento, el fuego y/o la humedad, de acuerdo a la diferenciación de síndromes y para elevar la capacidad defensiva de estos pacientes.

En investigación dirigida por la especialista en Medicina Tradicional y Natural, autora de este trabajo, se estableció un esquema de tratamiento donde se obtuvo un 100% de mejoría en todos los casos tratados. Se emplearon agujas de tres filos destinadas a realizar sangría alrededor de las lesiones, ápice de la oreja y zona de la lesión reflejada en la oreja. No se realizaron más de tres sangrías alrededor de las lesiones, se conformó un ciclo de tratamiento de diez días aplicando una sesión diaria de acupuntura corporal.

De acuerdo al diagnóstico tradicional y al cuadro sintomático, a los pacientes se les aplicó el siguiente esquema terapéutico:

Puntos principales:

Agujas o sangría alrededor de las lesiones

Puntos secundarios:

Intestino Grueso 11 – IG11 (Quchi)

Sanjiao o Triple función 3 – SJ3 (Zhongzhu)

Vesícula biliar 34 – Vb34 (Yanglingquan)

Hígado 3 – H3 (Taichong)

Estómago 36 – E36 (Zusanli)

Bazo 9 – B9 (Yinlingquan)

Huatuojiaji: según la localización cutánea del dolor

Si cefalea: Vesícula biliar 41 – Vb41 (Zulinqi)

Si dolor ocular: Vejiga 1 y 2 – V1 (Jingming), V2 (Cuanzhu-Zanzhu)

Si opresión en el pecho: Ren 17 (Tanzhong)

Otalgia: Estómago 7 – E7 (Xiaguan) más Sanjiao 17 – SJ17 (Yifeng)

El tratamiento auricular se aplicó semanalmente utilizando el método de pega-presión con semillas de Argemine mexicana lin (Cardo Santo) en los puntos seleccionados, previa asepsia de la zona auricular, los puntos auriculares fueron:

Punto 

Localización

 

Función

ShenmenPunto donde se bifurcan las raíces superior e inferior del antihélixAnalgésico, sedante, relajante, calma el prurito, “calma espíritu” (Corazón), antiinflamatorio
OccipitalEn el ángulo posterosuperior de la parte externa lateral del antitragoCalma el prurito y el dolor
AdrenalEn el tubérculo inferior del borde del tragoPunto alérgico, combateel viento y las infecciones, antiinflamatorio
AlergiaEn la región superior de la scapha, entre el punto de los dedos de la mano y el de la muñecaAlérgico y antiinflamatorio
Ápice de la oreja(Sangría)En el vértex de la oreja cuando se dobla ésta hacia el tragoDispersa calor, antiinflamatorio
EndocrinoEn el fondo de la cisura intertrago, en la concha inferiorRegula función endocrina, útil en los trastornos por viento, antiinflamatorio
HígadoEn la zona superior de la cavidad de la concha, posterior al puntoArmoniza el Qi (energía), útil en trastornos por viento
PulmónEn la zona en forma de U, inferoposterior al punto de CorazónNutrir la piel, regular la función del Pulmón
EstómagoÁrea donde termina la cruz del hélixDispersar el calor de estómago, armoniza la función
Vesícula biliarEncima del punto HígadoDispersar el calor de Vesícula biliar

Para la valoración de la efectividad del tratamiento acupuntural se tuvo en cuenta además, las complicaciones o reacciones más frecuentes que se pueden observar con los métodos terapéuticos tradicionales como son:

  • Sangramiento excesivo
  • Hematomas
  • Infección
  • Lipotimia
  • Infección o necrosis del cartílago auricular

Los resultados terapéuticos de la Acupuntura y la Auriculoterapia fueron satisfactorios, de manera general, las lesiones cutáneas desaparecieron entre el 1º y 7º día de tratamiento, el prurito y el dolor también tuvieron mejoría ostensible y ambos desaparecieron en un gran porciento de los casos tratados, no existieron complicaciones ni reacciones secundarias con este tratamiento. Basándonos en los resultados obtenidos en esta investigación, esperamos y deseamos haber aportado datos para el manejo acertado del herpes zoster mediante los métodos tradicionales de la Medicina Tradicional y Natural.

 

 

 

 

 

Referencias bibliográficas:

  • Wei Ping, W. Acupuntura china. Edit. Yug. 3ª ed., México, 1977: 5-12.
  • Cheng Xinnong, G. Chinese acupuncture and moxibustion.1ª ed. Foreing languages, 1987: 475.
  • Díaz Mastellari, M. Efectos de la acupuntura sobre el sistema nervioso. Revisión bibliográfica. Ciudad Habana. CITMA. 1992.
  • Álvarez Díaz, A. Manual de acupuntura. ECIMED. 1992.
  • Gay Prieto, J. Dermatología. 8ª ed. Editorial Científico-Médica. Barcelona. 1971.
  • Normas de dermatología. Herpes zoster y herpes simple. Vol. II. Consejo científico. MINSAP. 1972: 155-159.
  • Padilla Carral, J.L. La acupuntura en la senda de la salud.Editorial Escuela Neijing. Madrid. 1988.
  • Lever, W.F. Histopatología de la piel. 6ª ed. Editorial Inter Med. 1988: 343-345.
  • Meringen, T.C. Efficacy of adenosine arabinoside in herpes zoster. New England J. Med., 1976: 294-1233.
  • Fundamentos de acupuntura y moxibustión en china.Editorial Lenguas extranjeras, Pekín, 1982.
  • Padilla Carral, J. Fisiopatología y tratamiento en medicina tradicional china. Editorial Alhambra. Madrid, 1985: 102-161.
  • León, T.J. et al. La acupuntura china. Método actual de tratamiento. Editorial Continental. México, 1985: 153.
  • Bean, G. La medicina china. Editorial Martínez Roca. Barcelona, 1975.
  • Pérez Carballás, F. Manual de acupuntura china. Ciudad Habana, 1980.

La varicela, el sarampión o la rubéola, son enfermedades que se suelen coger cuando somos niños, aunque en algunas ocasiones también han habido casos en personas adultas.


La varicela se manifiesta en forma de manchas rojas que producen muchos picores.

Esta enfermedad es muy contagiosa y se recomienda que si hay algún bebé en casa, no entré en contacto con el niño que padece la varicela, pues sería el primero en contagiarse y es demasiado pequeño para pasar la enfermedad, por lo que podría tener problemas.


Con la varicela hay que tener mucha paciencia y evitar que el niño o niña infectado, se rasque las manchas, pues si lo hace, solo provocará que se le queden cicatrices.

Cuando una persona ha pasado la varicela en su infancia, si entra en contacto de nuevo con este virus es muy improbable que la vuelta a coger. Sin embargo, si que puede coger una herpes de varicela.

Para evitar los picores que produce esta enfermedad, es necesario que se les ponga Kalamina en crema o azufre con mantequilla sobre las manchas y se bañe al niño con avena todos los días.

Otros remedios que se suelen utilizar es, una especie de talco líquido que seca bastante las manchas y por tanto elimina los picores. Este talco se puede encontrar en farmacias.

Sin embargo, personalmente debo recomendar Atarax, ya que es un producto que alivia bastante los picores de la varíela. También lo podréis encontrar en las farmacia.

La varicela no es una enfermedad que dure demasiado tiempo, pero es muy engorrosa porque evita que la persona que la padece pueda dormir, es muy molesta y no deja de picar.

Se han dado casos en los que el niño es demasiado pequeño y no puede evitar rascarse las manchas. Entonces, sus madres, les han puesto unos guantes o le han vendado las manos para evitar que se hagan cicatrices.

 

 

La varicela es una infección viral y por lo tanto no hay antibióticos o medicinas que puedan curarla. Solo hay medicinas que pueden acortar la duración y aliviar los síntomas que causa que son: fiebre, fatiga, la persona se siente enferma y como culminación, el cuerpo se llena de pequeñas ampollas que eventualmente se revientan y se hacen granos que causan mucho picor (comezón).

Consejos para aliviar el picor de la varicela

1. Una buena manera de aliviar la comezón que causan los granitos de la varicela es la leche de magnesia. Simplemente se pone leche de magnesia por las partes afectadas y listo. Es muy importante, especialmente en los niños, que no se rasquen porque si se rascan los granitos, les pueden quedar cicatrices de por vida. Mientras que para un adolescente o adulto es más fácil comprender por qué no debe rascarse y puede resistir el deseo de hacerlo, un niño lo hace como un reflejo sin importarle las consecuencias.

2. Otro remedio casero muy efectivo para aliviar el picor es la loción de calamina. Es un líquido rosado que venden en las farmacias y no se necesita receta médica. Se aplica de la misma manera que la leche magnesia.

3. Para los niños, otra manera de evitar que se rasquen es distraerlos. Con la ayuda de la leche magnesia o la calamina, tome provecho del hecho que el cuerpo humano tiene la habilidad de “apagar” lo que le molesta si está concentrado en otra cosa. Léales cuentos con dibujos grandes y coloridos. Miren el dibujo, pregúnteles qué ven en el dibujo, qué está haciendo el personaje, etc. Otra opción es jugar con ellos. A los niños les encanta jugar con los adultos por lo que estarán tan contentos que se olvidarán del picor durante un buen rato.

4. La avena se usa mucho en remedios caseros para el picor y se puede usar también en casos de varicela. Se echan en la licuadora dos tazas de avena hasta que se pulverice. Después se echa el polvito en la bañera y la persona se mete para darse un baño. Se le puede agregar también una media taza de bicarbonato de sodio para mayor alivio.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=89Q1ZTC9kho#!

Leche de magnesia, loción de calamina, la avena, aceite de árbol de tea (cicatrizante y antibiotico), vitamina E (cicatrizante), cúrcuma (cicatrizante) La pasta y la ceniza del rizoma se aplican a las lesiones provocadas por la viruela y la varicela. Por su acción antiséptica, los pacientes se ungían con pasta de cúrcuma y se bañaban con agua de cúrcuma. Se prefiere a otros componentes de la familia Zingiberaceae porque es menos amarga.

Varicela

Es una de las clásicas enfermedades de la niñez. El niño o el adulto con varicela puede presentar cientos de ampollas pruriginosas y llenas de líquido que se revientan y forman costras. La varicela es causada por un virus.

El virus que causa la varicela es el varicela zoster, un miembro de la familia del herpesvirus, que causa también el herpes zóster (culebrilla) en los adultos.

En un escenario típico, un niño pequeño se cubre de varicela y no puede ir al colegio por una semana. Durante la primera mitad de dicha semana, el niño se siente muy mal debido a la picazón intensa y la segunda debido al aburrimiento.

Desde que se introdujo la vacuna, la varicela clásica es mucho menos común. La varicela se puede contagiar muy fácilmente. Usted puede contraerla tocando los líquidos de una ampolla de varicela o si alguien con varicela tose o estornuda cerca de usted.

La vacuna generalmente previene la enfermedad por completo o hace que la enfermedad sea muy leve. Aun aquéllos con una enfermedad leve pueden ser contagiosos.

Cuando alguien resulta infectado, la varicela generalmente aparece entre 10 y 21 días más tarde. Las personas se vuelven contagiosas 1 ó 2 días antes de brotarse y continúan siendo contagiosas mientras las ampollas sin costra están presentes.

La mayoría de los casos de varicela ocurre en los niños menores de 10 años. La enfermedad es generalmente leve, aunque algunas veces ocurren complicaciones serias. Los adultos y niños mayores generalmente se enferman más que los niños pequeños.

No es muy probable que los niños cuyas madres hayan tenido varicela o hayan recibido la vacuna contra esta enfermedad la contraigan antes de cumplir un año de edad.

Si contraen la varicela, a menudo tienen casos leves, lo cual se debe a que los anticuerpos de la sangre de sus madres ayudan a protegerlos. Los niños de menos de un año cuyas madres no han tenido varicela o no han recibido la vacuna pueden contraer una varicela grave.

Los síntomas de varicela seria son más comunes en niños cuyo sistema inmunitario no funciona muy bien. Esto puede ser causado por una enfermedad o medicamentos como quimioterapia y esteroides.

La mayoría de los niños con varicela actúan como enfermos con síntomas como fiebre, dolor de cabeza, dolor de estómago o inapetencia durante un día o dos antes de brotarse con la erupción clásica de esta enfermedad.

Estos síntomas duran entre 2 y 4 días después de brotarse. El niño promedio presenta de 250 a 500 ampollas pequeñas, llenas de líquido y que producen comezón, sobre manchas rojas en la piel. Las ampollas frecuentemente aparecen primero en la cara, el tronco o el cuero cabelludo y se diseminan desde allí.

La aparición de las pequeñas ampollas en el cuero cabelludo confirma el diagnóstico. Después de uno o dos días, las ampollas se tornan grises y forman costras. Mientras tanto, nuevos montones de ampollas brotan en grupos. La varicela a menudo aparece en la boca, la vagina o en los párpados.

Los niños con problemas cutáneos, como eccema, pueden tener más de 1,500 ampollas de varicela. La mayoría de las ampollas de varicela no dejarán cicatrices a menos que resulten infectadas con bacterias a causa del rascado.

Algunos niños que hayan recibido la vacuna aún desarrollarán casos leves de varicela. Ellos por lo regular se recuperan mucho más rápidamente y solo tienen muy pocas ampollas de varicela (menos de 30). Estos casos con frecuencia son difíciles de diagnosticar; sin embargo, estos niños aún pueden transmitirle la varicela a otros.

 

¿Qué ocurre en los adultos?

Las consecuencias suelen ser muy graves. De acuerdo con Adrián Canacasco, médico familiar de la Clínica de División del Norte del ISSSTE, hay reportes que indican que uno de cada mil casos puede presentar una alteración a nivel cerebral, también uno de cada 100 mil puede llegar a presentar una encefalitis“.

Los síntomas más frecuentes son malestar general, fiebredolor de cabeza, de garganta, de articulaciones y de huesos, así como lesiones en la piel. Las ronchas aparecen principalmente en el  tóraxespalda y cara; menos de 100 lesiones cutáneas se considera varicela leve, mientras que más de 500 se califica de grave.

La vacunación previene la enfermedad y en caso de presentarse, hace que ésta sea menos severa. Para menores de 13 años se requiere una dosis, mientras que los mayores a esta edad se necesitan dos. Sin embargo, está contraindicada en mujeres embarazadas. Las féminas en este estado que contraen varicela están en riesgo de una infección congénita del feto.

Así que la recomendación es que estés vacunado y que si aún no la has desarrollado y sabes que alguien está enfermo de varicela, lo mejor es que te alejes de él, para evitar cualquier brote de infección.

Fuentes

John E. Bennett, Gerald L. Mandell, Raphael Dolin.Enfermedades infecciosas: Principios y práctica. Vol. 2. Elsevier, 2006.

Thomas B. Fitzpatrick. Dermatologia en Medicina General, 7a ed. Tomo III. Editorial Médica Panamericana, 2009.

La culebrilla

La culebrilla es una enfermedad causada por el virus varicela zoster, el mismo virus que causa la varicela. Después de tener varicela, el virus permanece en el cuerpo. Quizá no cause problemas durante muchos años. A medida que envejece, el virus puede reaparecer como culebrilla.

A diferencia de la varicela, la culebrilla no se contagia a otras personas desde afectada.

Los signos anticipados de culebrilla son ardor o dolor agudo y hormigueo o picazón, generalmente de un lado del cuerpo o la cara. El dolor puede ser de leve a fuerte. Luego, se forman ampollas que duran de 1 a 14 días.

Si la culebrilla aparece en la cara, puede afectar la vista o el oído. El dolor de la culebrilla puede durar semanas, meses o incluso años después de la curación de las ampollas.

No existe una cura para la culebrilla. El tratamiento anticipado con medicinas que combaten el virus puede ayudar. Esas medicinas también pueden ayudar a prevenir el dolor persistente.

Una vacuna puede prevenir la culebrilla o disminuir sus efectos. La vacuna es para personas mayores de 60 años que han tenido varicela pero no han tenido culebrilla.

La Acupuntura y la Auriculoterapia basan su acción en el alivio del dolor y en la regulación de las funciones internas de los órganos, mediante la inserción de agujas en puntos situados en la superficie del cuerpo, biológicamente activos. La difusión de estos procederes ha sido lenta debido, posiblemente, a los principios en que se basan, los cuales resultan extraños a los médicos modernos.

El herpes zoster ha sido causa de diversas polémicas a la hora de aplicar un tratamiento eficaz y adecuado, recorriendo desde los polvos sulfaminados de aplicación local, infiltraciones de sustancias anestésicas, radioterapia, analgesia general, vitaminoterapia, antivirales, entre otros. Sin embargo, los procederes de la Medicina Oriental antes mencionados, ofrecen una alternativa importante y útil para el tratamiento de esta enfermedad.

El herpes zoster es una enfermedad cíclica de causa viral que se caracteriza por la inflamación selectiva de los ganglios espinales de uno o varios nervios, en el territorio de inervación aparecen alteraciones típicas de piel y mucosas.

Predomina en el adulto sobre todo en edad avanzada, en un 5% afecta a niños menores de 15 años; por lo general, ocurre en personas con inmunidad parcial debido a varicela clínica o subclínica previa, y por lo común se debe a la reactividad de una virosis latente de una varicela que tuvo lugar en un ganglio sensitivo, raquídeo o craneano, por diseminación hematógena durante la varicela inicial. Algunos autores plantean que esto es raro, refiriéndose a que la transmisión suele ocurrir, fundamentalmente, por contacto directo con las vesículas infectadas.

Desde el punto de vista de la histología tenemos que aparecen inclusiones eosinofílicas intranucleares en las células epiteliales de las vesículas y áreas vecinas, vasculitis leucocito estáticas y hemorragia; en los casos severos aparecen cuerpos de inclusión en la dermis, en los núcleos de las células endoteliales capilares y en los fibroblastos que bordean los vasos sanguíneos.

No se han establecido los mecanismos responsables de la aparición del herpes zoster, el más aceptado es que el virus penetra en las terminaciones cutáneas de los nervios sensoriales durante la infección inicial de la varicela y migra en sentido centrípeto a lo largo de las fibras nerviosas hacia la raíz dorsal o ganglios trigéminos, en estos lugares se establece una infección latente o temperada de las células ganglionares. La localización más frecuente es la intercostal, le sigue la oftálmica, aunque puede aparecer en cualquier zona del cuerpo.

Clínicamente se caracteriza por lesiones cutáneas precedidas de una sensación de hiperestesia, prurito, dolor o por el contrario aparecer bruscamente. El dolor puede ser localizado en la zona donde aparecerá la lesión o extenderse algo más.

La lesión comienza por placas eritematosas ligeramente elevadas, de superficie rugosa, ovales, en número de uno a veinte separadas por piel sana, al cabo de los 3 ó 4 días aparecen vesículas en el centro de la placa y más tarde en toda la superficie de la misma; son vesículas tensas, perladas y del tamaño de la cabeza de un alfiler. Al tercer día el líquido se vuelve opalescente o turbio, incluso purulento, en otras es sanguinolento lo que da lugar al herpes hemorrágico. La desecación de la lesión comienza entre el cuarto y quinto día terminando entre el octavo y duodécimo, las costras caen al duodécimo o vigésimo día. Todas las placas no aparecen al mismo tiempo por lo que las vesículas se encuentran en distintos momentos evolutivos, raramente se rompen.

Después de este recordatorio desde el punto de vista de la medicina convencional, veamos el punto de vista tradicional en esta entidad.

El herpes zoster no es más que la afección causada por la invasión de los factores patógenos exógenos humedad-calor, hiperactividad del Yang de Hígado (H) y Vesícula biliar (Vb), y afección por toxinas endógenas, siendo las dos primeras causas las más frecuentes. Antes de ahondar en ellas hablaremos un poco de la piel.

La piel es el mayor órgano intermediario entre las estructuras internas del Hombre y su medio externo. Es una compleja estructura en la que se establecen las proyecciones de las energías de los diferentes órganos y entrañas.

Si bien la piel se encuentra bajo el dominio del Pulmón (P), está surcada por la energía de todos los órganos y entrañas, por lo que se encuentra expuesta a las variaciones energéticas del interior. Ante cualquier lesión dérmica se debe pensar en alteraciones a distancia producidas por situaciones más profundas. Esto es importante a la hora de establecer el diagnóstico, porque si bien podemos actuar sobre la energía de P, la actuación sobre el origen se encuentra en otro sitio.

La proyección de la energía hacia la piel se produce de una manera conal, en forma de espiral, donde la sección más pequeña se encuentra en la profundidad y la sección más amplia en la superficie. Analicemos ahora las dos causas principales.

La primera (factor patógeno exógeno humedad-calor) afecta frecuentemente el tórax y la cara, las ampollas están llenas de abundante líquido, y hay trastornos digestivos. El calor y la humedad se acumulan en los meridianos Taiyin y Yangming por lo que hay desorden de Bazo (B) y Estómago (E), la humedad asciende, el paciente recibe la invasión de la humedad exógena que se combina con la endógena y se convierten en calor.

La segunda (hiperactividad del Yang de H y Vb) afecta fundamentalmente la región lumbar y los “hipocondrios” (más exactos la región intercostal) y se acompaña de boca amarga, mareos, y el paciente suele estar irritable. El viento y el fuego se estancan en los meridianos Shaoyang y Jueyin. El estancamiento de la energía del H provoca calor excesivo que se convierte en fuego, éste en viento que se acumula y perturba al H y a la Vb, luego asciende.

En estos pacientes existe una insuficiencia del factor antipatógeno, lo que facilita que el calor, la humedad, el fuego y el viento se estanquen en la piel, apareciendo los síntomas descritos.

Son múltiples los esquemas de tratamiento para tratar esta enfermedad, pero todos están destinados a dispersar el calor, el viento, el fuego y/o la humedad, de acuerdo a la diferenciación de síndromes y para elevar la capacidad defensiva de estos pacientes.

En investigación dirigida por la especialista en Medicina Tradicional y Natural, autora de este trabajo, se estableció un esquema de tratamiento donde se obtuvo un 100% de mejoría en todos los casos tratados. Se emplearon agujas de tres filos destinadas a realizar sangría alrededor de las lesiones, ápice de la oreja y zona de la lesión reflejada en la oreja. No se realizaron más de tres sangrías alrededor de las lesiones, se conformó un ciclo de tratamiento de diez días aplicando una sesión diaria de acupuntura corporal.

De acuerdo al diagnóstico tradicional y al cuadro sintomático, a los pacientes se les aplicó el siguiente esquema terapéutico:

Puntos principales:

Agujas o sangría alrededor de las lesiones

Puntos secundarios:

Intestino Grueso 11 – IG11 (Quchi)

Sanjiao o Triple función 3 – SJ3 (Zhongzhu)

Vesícula biliar 34 – Vb34 (Yanglingquan)

Hígado 3 – H3 (Taichong)

Estómago 36 – E36 (Zusanli)

Bazo 9 – B9 (Yinlingquan)

Huatuojiaji: según la localización cutánea del dolor

Si cefalea: Vesícula biliar 41 – Vb41 (Zulinqi)

Si dolor ocular: Vejiga 1 y 2 – V1 (Jingming), V2 (Cuanzhu-Zanzhu)

Si opresión en el pecho: Ren 17 (Tanzhong)

Otalgia: Estómago 7 – E7 (Xiaguan) más Sanjiao 17 – SJ17 (Yifeng)

ACUPUNTURA

El tratamiento auricular se aplicó semanalmente utilizando el método de pega-presión con semillas de Argemine mexicana lin (Cardo Santo) en los puntos seleccionados, previa asepsia de la zona auricular, los puntos auriculares fueron:

Otalgia

Punto 

Localización

 

Función

ShenmenPunto donde se bifurcan las raíces superior e inferior del antihélixAnalgésico, sedante, relajante, calma el prurito, “calma espíritu” (Corazón), antiinflamatorio
OccipitalEn el ángulo posterosuperior de la parte externa lateral del antitragoCalma el prurito y el dolor
AdrenalEn el tubérculo inferior del borde del tragoPunto alérgico, combateel viento y las infecciones, antiinflamatorio
AlergiaEn la región superior de la scapha, entre el punto de los dedos de la mano y el de la muñecaAlérgico y antiinflamatorio
Ápice de la oreja(Sangría)En el vértex de la oreja cuando se dobla ésta hacia el tragoDispersa calor, antiinflamatorio
EndocrinoEn el fondo de la cisura intertrago, en la concha inferiorRegula función endocrina, útil en los trastornos por viento, antiinflamatorio
HígadoEn la zona superior de la cavidad de la concha, posterior al puntoArmoniza el Qi (energía), útil en trastornos por viento
PulmónEn la zona en forma de U, inferoposterior al punto de CorazónNutrir la piel, regular la función del Pulmón
EstómagoÁrea donde termina la cruz del hélixDispersar el calor de estómago, armoniza la función
Vesícula biliarEncima del punto HígadoDispersar el calor de Vesícula biliar

Para la valoración de la efectividad del tratamiento acupuntural se tuvo en cuenta además, las complicaciones o reacciones más frecuentes que se pueden observar con los métodos terapéuticos tradicionales como son:

  • Sangramiento excesivo
  • Hematomas
  • Infección
  • Lipotimia
  • Infección o necrosis del cartílago auricular

Los resultados terapéuticos de la Acupuntura y la Auriculoterapia fueron satisfactorios, de manera general, las lesiones cutáneas desaparecieron entre el 1º y 7º día de tratamiento, el prurito y el dolor también tuvieron mejoría ostensible y ambos desaparecieron en un gran porciento de los casos tratados, no existieron complicaciones ni reacciones secundarias con este tratamiento. Basándonos en los resultados obtenidos en esta investigación, esperamos y deseamos haber aportado datos para el manejo acertado del herpes zoster mediante los métodos tradicionales de la Medicina Tradicional y Natural.

 

 

 

 

 

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